Conoce a Jessica Morales, 34 años
Mamá de 3 en Chicago • Presidenta de la PTA • Experta no oficial en detalles de monovolúmenes
Yo solía ser la reina de los frascos de cuidado de la piel abandonados: sérums a medio usar oxidándose en mi botiquín, cremas caras desarrollando películas sospechosas. Luego descubrí las ampollas monodosis de Aodod y mi rutina se transformó de la noche a la mañana.
El momento "Ajá"
"Al principio pensé: ¿Otro producto de un solo uso? Pero cuando exprimí esa primera gota nacarada de su Suero de Micro-Preservación 3D, me di cuenta: Esto no era solo conveniente, estaba vivo", dice Nia Rodríguez, de 34 años, enfermera pediátrica de Austin. "La textura era suave, como seda líquida, y se absorbía más rápido que cualquier suero que hubiera probado. Para la segunda semana, mi esposo me preguntó si me había puesto bótox".
Conoce a la Dra. Priya Kapoor, 29 años
"Estos pequeños tubos salvaron mi piel durante la residencia": El salvador del cuidado de la piel de una médica con privación del sueño
"Entre turnos de 24 horas y dormir en las salas de guardia del hospital, mi piel era un desastre: deshidratada por el aire acondicionado, con brotes por las mascarillas quirúrgicas, con esas tristes arrugas de almohada que no se desvanecían. Estaba usando una crema muy cara que no hacía nada más que hacer que mis préstamos estudiantiles dolieran".
"Una noche, mi médico tratante, que tiene el brillo de alguien que realmente duerme 8 horas, me vio reaplicar humectante sobre el maquillaje que se estaba descascarando. Me dio una ampolla Hydra-Lock de Aodod y dijo: 'Prueba esto. Es lo que recomendamos a los pacientes postoperatorios'".
"Cuando estoy en el turno de noche, mi mente se queda en blanco. Simplemente rompo esto y lo aplico sin tener que pensar en la dosis. A veces tengo tanto sueño que simplemente lo aplico y me echo una siesta en mi historial médico durante media hora. Cuando me despierto, mi piel no está brillante en absoluto".
Conoce a Sarah, 22 años
Estudiante de bioquímica en UC Berkeley, vicepresidenta de sororidad y adicta al café helado
Su emergencia cutánea:
"Entre las noches en la biblioteca y los brotes de estrés antes de los exámenes, mi piel era un desastre. Mi compañera de cuarto bromeaba diciendo que tenía dos estados de ánimo: 'diapositivas grasientas' o 'pizarra seca'".
Lo que cambió el juego:
"Durante los exámenes parciales, mi compañero de laboratorio me dio una ampolla de Aodod de su bolso. 30 segundos para aplicarla entre clases, sin desorden, sin desperdicio. Para los finales, incluso mi asesor de tesis notó mi brillo".